Queremos compartir con ustedes, la alegria de que fm Gente Nueva 88.5
lanzò un bono contribución que se sortearà el proximo 11 de septiembre
por la Loteria Nacional, en su última jugada del día, el valor es de $ 10.
El 1er Premio es una guitarra criolla de excelente calidad.
y el 2do premio es sorpresa.
Por suerte fm Gente Nueva cuenta con colaboradores que saben del esfuerzo y la dedicacion que se brinda en la radio. El Taruma Lirario es un grupo de escritores varelense que tienen su espacio en la radio, los sabado de 10 a 12 hs.
A traves de ellos, que gestionaron ante la Casa de la Cultura de Florencio Varela se consiguio que se donara la guitarra.
Los demas colaboradores venderan los numeros, el dinero recaudado servirà para pagar una deuda que la radio contrajo para renovar los equipos de transmisión.
Todo esto, nos motiva a seguir trabajando como un medio de comunicacion
alternativo, que esta abierto a las necesidades reales de la gente y comprometiendonos a difundir los valores del Evangelio formando parte del proyecto pastoral de la Diocesis de Quilmes.
un abrazo para todos.
I made
domingo, 8 de agosto de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
SUTEBA EN EL AIRE
A partir del mes de marzo, tenemos la grata colaboracion de SUTEBA(sindicato unico de trabajadores de la educación.
Cada quince días se acercan y nos cuentan cuales son las inquietudes que hay en el el ámbito de la eduación, en el distrito de Florencio Varela, por ejemplo: la denuncia de la falta de alimento a los comedores para los chicos que
asisten, las limitaciones que tiene el plan de asignación universal por hijo, los lugares, días y horarios de la vacunación sobre la gripe A.
El pasado martes 11 de mayo, vinieron Juan Vitti, delegado de suteba junto con dos jóvenes, Sebastian y Martin, miembros del sector joven de la CTA de Varela. Nos contaron, cuales son las actividades que realizan, las dificultades que encuentran y cuales son sus sueños.
Son aportes valiosos que se hacen y que a través de la radio vale la pena poder escuchar y valorar.
viernes, 5 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
Sor Maria Loudovica
Queriamos compartir con ustedes las fotos, que sacaron Daniel, Estela y Belu cuando fueron a llevar las donaciones al Hospital de niños "Sor Maria Loudovica de la ciudad de La Plata.
Les recordamos que el pasado 10 de Noviembre cuando FM Gente Nueva festejo sus 16 años de aire ininterrumpido, lo hizo con un festival familiar solidario, como siempre nos tiene acostumbrado. Todo los recaudado se destino a dicho hospital, en agradecimiento a como ayudaron siempre a Yani.
Les recordamos que el pasado 10 de Noviembre cuando FM Gente Nueva festejo sus 16 años de aire ininterrumpido, lo hizo con un festival familiar solidario, como siempre nos tiene acostumbrado. Todo los recaudado se destino a dicho hospital, en agradecimiento a como ayudaron siempre a Yani.
sábado, 9 de enero de 2010
Bienvenidos al 2010
Hola a todos deseamos de corazón que hayan pasado unas lindas fiestas en familia.
Les acercamos una reflexión, para ir calentando motores en este nuevo año que se nos presenta, en donde volvemos a depositar sueños, esperanza.
Feliz 2010
Por Frei Betto*
Feliz Año Nuevo a los artesanos de utopías, cuyas manos callosas desentierran girasoles de los pantanos de la ambigüedad; a las mujeres buscadoras de afectos recónditos, divas milagrosas del bien-amar gratuito; a los niños sobrevivientes en los corazones de todas las edades; y a los guardianes de silencios meditativos.
Feliz Año Nuevo a los magos de la delicadeza y a los que tejen lazos de cintas con las líneas del tiempo; a los auscultadores del rumor de ángeles y a los portadores de altivez luminosa montados en caballos de fuego.
Feliz Año Nuevo a los peregrinos de caminos desprovistos de oscuridad; a los buscadores de conchas en las playas solariegas de la saciedad ética; a los desatadores de nosotros en los pliegues del espíritu; a los heraldos de buenas nuevas y a los espantadores del infortunio.
Feliz Año Nuevo a quien se asoma a la ventana del alma para contemplar su propio amanecer; a los navegantes cuyas velas se mueven gracias al soplo del Espíritu; a los sembradores de horizontes translúcidos; a las bordadoras de ternura en el suelo pedregoso de nuestras desventuras.
Feliz Año Nuevo a los acampados en el vasto territorio de la insensatez, rehenes de egos inflados; a los acróbatas de extravagantes conjeturas, esclavos de sus altisonantes ilusiones; a los autores de la incongruencia cívica, inveterados jugadores del escarnio.
Feliz Año Nuevo a los corazones seducidos por el toque del amor divino; a los voluntarios de la generosidad, indicadores de caminos en las vías laberínticas de nuestros desaciertos; a los profetas inflexibles a la embriaguez de la rutina, intrépidos cultivadores de la esperanza.
Feliz Año Nuevo a los confiteros de dulces anuncios entre tantas desilusiones; a los artistas de la sobriedad, ajenos a las luces llamativas de la hipocresía; a los orfebres de la belleza preñada de densidad subjetiva; a los maestros de la sabiduría impelidos por la brisa suave impregnada de sabor a miel.
Feliz Año Nuevo a los filósofos desalfabetizados de erudición, atentos a los vuelos de la inteligencia para trascender la razón; a los adeptos a la mística vacía de imágenes y palabras; a los gitanos de Dios cuyos pasos recorren las sendas mistéricas de la amorosidad inefable.
Feliz Año Nuevo a quien se niega a proferir el discurso ácido de la designificación del otro; a los habitantes de aldeas líricas, en cuyo amanecer suenan cantos compasivos; a los eremitas del desconsuelo, alimentados por el Verbo que se hace carne; a los hábiles alpinistas de la imaginación, en cuyas artes la vida se transmuta en alegorías.
Feliz Año Nuevo a los cazadores de confidencias, atentos a los detalles de la gentileza; a los orfebres de la elegancia, cuyas palabras exhalan fragancias perfumadas; a los centinelas del asombro, agraciados por el don de identificar la vida como milagro; a los artífices de la fantasía, transustanciadotes de nuestras emociones más telúricas.
Feliz Año Nuevo a quien calla los despropósitos ajenos, incapaz de transformar la propia lengua en piedra de tropiezo; a los navegantes de devaneos románticos, embriagados de poesía; y a los arquitectos del futuro, dedicados al proyecto de la ceremonia nupcial de la libertad con la justicia.
Feliz Año Nuevo a los artistas de la insensatez capaces de imprimir a la vida carácter lúdico; a los aplicados caballeros de la filosofía de la risa, de los cuales emana el júbilo de vivir; y a los acongojados encendedores de luminarias, discípulos indignados de Diógenes.
Feliz Año Nuevo a quien trasiega a despecho de los pusilánimes, entregado a la osadía de reinventar la existencia después de cada fracaso; y al guardia del farol en pleno mar revuelto, cuyo haz de luz abre vías doradas en la superficie de las aguas; y a las mujeres de corazones acunados por la preferencia de Cupido.
Feliz Año Nuevo a los ojos vigilantes al ocaso ambiental, en los que las lágrimas serán resecadas por el hollín de chimeneas lucrativas; a los desenjauladores de pájaros, intrépidos pilotos de vuelos alucinados; y a los serviciales de la gratitud, militantes del altruismo compasivo.
Feliz Año Nuevo a quien tuvo un año infeliz, herido por dolores y lágrimas, empantanado por desesperanzas y sendas oscuras: Dios quiera que ahora pueda rescatar lo mejor de sí, religarse al Trascendente y hacer del amor la razón de su renacer a la vida.
Les acercamos una reflexión, para ir calentando motores en este nuevo año que se nos presenta, en donde volvemos a depositar sueños, esperanza.
Feliz 2010
Por Frei Betto*
Feliz Año Nuevo a los artesanos de utopías, cuyas manos callosas desentierran girasoles de los pantanos de la ambigüedad; a las mujeres buscadoras de afectos recónditos, divas milagrosas del bien-amar gratuito; a los niños sobrevivientes en los corazones de todas las edades; y a los guardianes de silencios meditativos.
Feliz Año Nuevo a los magos de la delicadeza y a los que tejen lazos de cintas con las líneas del tiempo; a los auscultadores del rumor de ángeles y a los portadores de altivez luminosa montados en caballos de fuego.
Feliz Año Nuevo a los peregrinos de caminos desprovistos de oscuridad; a los buscadores de conchas en las playas solariegas de la saciedad ética; a los desatadores de nosotros en los pliegues del espíritu; a los heraldos de buenas nuevas y a los espantadores del infortunio.
Feliz Año Nuevo a quien se asoma a la ventana del alma para contemplar su propio amanecer; a los navegantes cuyas velas se mueven gracias al soplo del Espíritu; a los sembradores de horizontes translúcidos; a las bordadoras de ternura en el suelo pedregoso de nuestras desventuras.
Feliz Año Nuevo a los acampados en el vasto territorio de la insensatez, rehenes de egos inflados; a los acróbatas de extravagantes conjeturas, esclavos de sus altisonantes ilusiones; a los autores de la incongruencia cívica, inveterados jugadores del escarnio.
Feliz Año Nuevo a los corazones seducidos por el toque del amor divino; a los voluntarios de la generosidad, indicadores de caminos en las vías laberínticas de nuestros desaciertos; a los profetas inflexibles a la embriaguez de la rutina, intrépidos cultivadores de la esperanza.
Feliz Año Nuevo a los confiteros de dulces anuncios entre tantas desilusiones; a los artistas de la sobriedad, ajenos a las luces llamativas de la hipocresía; a los orfebres de la belleza preñada de densidad subjetiva; a los maestros de la sabiduría impelidos por la brisa suave impregnada de sabor a miel.
Feliz Año Nuevo a los filósofos desalfabetizados de erudición, atentos a los vuelos de la inteligencia para trascender la razón; a los adeptos a la mística vacía de imágenes y palabras; a los gitanos de Dios cuyos pasos recorren las sendas mistéricas de la amorosidad inefable.
Feliz Año Nuevo a quien se niega a proferir el discurso ácido de la designificación del otro; a los habitantes de aldeas líricas, en cuyo amanecer suenan cantos compasivos; a los eremitas del desconsuelo, alimentados por el Verbo que se hace carne; a los hábiles alpinistas de la imaginación, en cuyas artes la vida se transmuta en alegorías.
Feliz Año Nuevo a los cazadores de confidencias, atentos a los detalles de la gentileza; a los orfebres de la elegancia, cuyas palabras exhalan fragancias perfumadas; a los centinelas del asombro, agraciados por el don de identificar la vida como milagro; a los artífices de la fantasía, transustanciadotes de nuestras emociones más telúricas.
Feliz Año Nuevo a quien calla los despropósitos ajenos, incapaz de transformar la propia lengua en piedra de tropiezo; a los navegantes de devaneos románticos, embriagados de poesía; y a los arquitectos del futuro, dedicados al proyecto de la ceremonia nupcial de la libertad con la justicia.
Feliz Año Nuevo a los artistas de la insensatez capaces de imprimir a la vida carácter lúdico; a los aplicados caballeros de la filosofía de la risa, de los cuales emana el júbilo de vivir; y a los acongojados encendedores de luminarias, discípulos indignados de Diógenes.
Feliz Año Nuevo a quien trasiega a despecho de los pusilánimes, entregado a la osadía de reinventar la existencia después de cada fracaso; y al guardia del farol en pleno mar revuelto, cuyo haz de luz abre vías doradas en la superficie de las aguas; y a las mujeres de corazones acunados por la preferencia de Cupido.
Feliz Año Nuevo a los ojos vigilantes al ocaso ambiental, en los que las lágrimas serán resecadas por el hollín de chimeneas lucrativas; a los desenjauladores de pájaros, intrépidos pilotos de vuelos alucinados; y a los serviciales de la gratitud, militantes del altruismo compasivo.
Feliz Año Nuevo a quien tuvo un año infeliz, herido por dolores y lágrimas, empantanado por desesperanzas y sendas oscuras: Dios quiera que ahora pueda rescatar lo mejor de sí, religarse al Trascendente y hacer del amor la razón de su renacer a la vida.
sábado, 19 de diciembre de 2009
FELIZ NAVIDAD

En esta Navidad “Pídamosle a Dios: que nos de humildad, buen humor, fortaleza y paciencia”. Sembremos optimismo. No hay motivos más para querer a la gente. Esa vigilancia quiere decir disponibilidad para escuchar. Ese corazón vigilante requiere de paciencia y fortaleza. Procura no dejar que tu vida se cierre”.
Movilicemosno a realizar acciones concretas en Navidad a favor de los menos favorecidos. “¿Qué más puedo hacer yo por llevarles esa luz de esperanza a estas personas? preguntemosnos. Descubramos la belleza del mensaje de Dios en nuestras vidas. Tiene una enorme capacidad de felicidad, ¡descúbrela!, Dios es felicidad”.
Aceptemos que Dios mira nuestro trabajo, nuestra familia, nuestros hijos, nuestra alma, nuestros pensamientos, ojala podamos sentir que Dios nos contempla. La señal de Dios es que Él se hace pequeño para que podamos creer; su poder es la debilidad, la precariedad, la pobreza, la soledad de un niño en un pesebre”.
“Ese Dios Todopoderoso inaugura una manera de reinar que no tiene nada que ver con la grandiosidad. Viene inerme, necesita ayuda (es un niño), no quiere abrumarnos con la fuerza. La sencillez del Niño reclama nuestro cuidado. Dejemos que ese niño entre en nuestras vidas. Lo más efímero: una sonrisa, un apretón de manos, saludar a aquél amigo, acompañar a aquél enfermo, o levantarse temprano cada día, esa pequeñez adquiere la calidad que la dignidad humana reclama”.
Desde los que hacemos FM GENTE NUEVA 88.5, les deseamos una Feliz Navidad, y que ese Niño tan frágil que hoy nos vuelve a nacer traiga Luz de Esperanza para Nuestra Querida Argentina.
sábado, 5 de diciembre de 2009
ADVIENTO 2009
El calendario marca el 1° de enero como inicio del nuevo año. Los cristianos también empezamos cada año un recorrido, que tiene como acontecimiento importante la fiesta de la Pascua. Para el creyente, el tiempo es sobre todo historia de salvación; en torno a ella gira cada Año Litúrgico. El comienzo de este año no coincide con el del año civil; tampoco inicia un día preciso. Su comienzo se ubica en el Domingo más próximo al 30 de noviembre, fiesta de san Andrés Apóstol. Ese domingo es el primer día del año litúrgico y el primer Domingo de Adviento.
El Año Litúrgico esta dividido en varios ciclos, llamados TIEMPOS LITÚRGICOS:
• Tiempo de Adviento
• Tiempo de Navidad
• Primera parte del Tiempo Ordinario
• Tiempo de Cuaresma
• Tiempo de Pascua
• Segunda parte del Tiempo Ordinario
La Iglesia celebra en el desarrollo del año todo el misterio de Cristo (cf. SC 102).
ADVIENTO 2009
Estamos habituados a empezar el Año Litúrgico con el Adviento, como preparación a la celebración de la Navidad, esto podría hacernos pensar que la Navidad es la fiesta más importante del año. Y no es así. Es muy importante celebrar el Nacimiento del Salvador, pero la fiesta cristiana más importante es la Pascua. En ella celebramos el gran amor de Jesucristo hacia nosotros, expresado a través de su muerte y resurrección.
ADVIENTO
El Adviento es un Período de cuatro semanas, donde los cristianos preparan su corazón para la venida de Jesús.
“Adviento” significa: “venida, llegada”. Quiere celebrar la triple venida de Jesús: Jesús es el que vino (nacido de la Virgen María), el que viene (Hoy, en los signos de los tiempos), el que vendrá (con gloria, al final de la historia). Es Jesús ayer, hoy y siempre.
El Adviento consta de cuatro domingos antes del 25 de diciembre y de dos períodos: - desde el primer domingo hasta el 16 de diciembre; - desde el 17 hasta el 24 de diciembre.
El Adviento es un tiempo de alegre espera; la espera de la llegada del Señor. Por eso los cristianos escuchan en los textos y cantos palabras alusivas a la venida del Señor.
Las grandes figuras que la liturgia nos presenta es este período son:
• El profeta Isaías,
• Juan el Bautista,
• La Virgen María espera, prepara y realiza el adviento del Señor.
En Adviento se usa el color MORADO.
El tercer domingo de adviento, llamado “Gaudete” = Gozo, se utiliza el color rosado, indicando la alegría al acercarse ya el nacimiento del Señor. (Cf. Flp. 4, 4-5, usado como antífona propia de ese día: "Estad alegres en el señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca")
Además, durante este tiempo no se dice ni se canta el Gloria, pero se sigue cantando el Aleluya, antes de la proclamación ("lectura") del Evangelio.
El origen del Adviento
Así como existía un tiempo de preparación a la Pascua, surgió la idea de destinar un tiempo de preparación al Nacimiento de Jesús, manifestado al mundo como Salvador.
La palabra Adviento tiene su origen en el término latino “adventus”, que significa “venida” o “advenimiento”. Desde el principio, el Adviento es considerado un tiempo de “espera”.
En los escritos del Nuevo Testamento constatamos cómo los cristianos de los primeros siglos esperaban el regreso glorioso del Señor al final de la historia. Esta espera llegó a crear ansiedad en las comunidades cristianas, por la tardanza. San Pablo en las cartas a los Tesalonicenses calma esa ansiedad explicando a la comunidad el verdadero sentido de la esperanza cristiana: “Ustedes saben muy bien que el día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche... Pero ustedes, hermanos, no viven en la oscuridad. Por tanto, el día del Señor no debe sorprenderlos como si fuera un ladrón” (1 Tes 5,2.4). Este aspecto de espera se incorporará también a la celebración del Adviento.
En los siglos siguientes se afianzó el Adviento como “tiempo de espera”: espera del Señor en su venida histórica en su nacimiento en el portal de Belén, espera presente del Señor que viene en cada momento a nuestra vida y quiere que reconozcamos su presencia, y espera de su venida gloriosa al final de los tiempos.
Corona de Adviento
La corona del Adviento es el primer anuncio de Navidad. Está hecha de follaje verde, generalmente de ramas de pino. Su forma circular simboliza la eternidad y su color verde la esperanza y la vida. El rojo con el que se suele adornar, simboliza el amor de Dios que nos envuelve y también nuestro amor que espera con ansiedad el nacimiento del Hijo de Dios. Además de estas raíces simbólicas universales, se añade el signo cristiano de la luz como salvación: los cirios expresan la espera vigilante de Cristo Jesús como Luz y Vida. Que la Corona de Adviento nos ayude en el crecimiento de la esperanza, fomente nuestra oración en familia, nos permita recuperar el sentido del Adviento, sin adelantar la Navidad, y sea un signo que nos recuerde la necesidad de estar siempre vigilantes para el encuentro con Jesucristo vivo, el Dios que vino, que viene y que vendrá.
Es verdad que en la Navidad celebramos la venida de Cristo luz al mundo. Es el tiempo para proclamar con alegría el nacimiento del Salvador de las Naciones. Es el tiempo para exclamar con Isaías: “Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado y será llamado maravilloso consejero, Dios poderoso, Padre eterno, Príncipe de la Paz”. Pero, ¿cómo podremos apreciar la magnitud del don de Dios si no hemos dedicado tiempo a meditar sobre la oscuridad en que vive el mundo, sobre nuestra necesidad de un Salvador, sobre el anhelo de paz que tiene la humanidad?
Durante el Adviento, la liturgia debe cultivar el sentido del misterio que se celebra. Los cantos de Adviento deben resaltar la espera vigilante del Señor y las demás actitudes espirituales propias de este tiempo. Los temas y personajes claves del Adviento son: la Iglesia en vela a la espera del regreso de su Señor, la Virgen María, la mujer del primer y mejor Adviento, Juan el Bautista e Isaías, profetas que preparan el camino del Señor, los temas de la vigilia, perseverancia, esperanza porque el Señor va a venir; la conversión, la paz mesiánica, la alegría por la cercanía de su presencia entre nosotros, la Encarnación del Señor, la Virgen del Adviento.
El protagonista de las lecturas es Juan Bautista. Vamos leyendo fragmentos del evangelio en los que él se presentaba como precursor del Señor. La primera lectura, estos días, ya no tiene tanta importancia. Lo más importante es centrarse en la persona y el mensaje del Bautista, y en las actitudes de la gente ante él, y el contraste entre su misión y la del Mesías.
En Adviento-Navidad todos los cristianos hacemos memoria agradecida de Jesús, Dios hecho hombre como nosotros, y participamos de aquella esperanza del pueblo de Israel, que aguardaba la venida del Mesías. Con el sacerdote Zacarías, padre de Juan el Bautista, confesamos que “Dios ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación...” (Lc 1,68-69). Dios ha querido salvarnos desde dentro de la historia, arriesgándose hasta el extremo en la aventura de la vida.
El Año Litúrgico esta dividido en varios ciclos, llamados TIEMPOS LITÚRGICOS:
• Tiempo de Adviento
• Tiempo de Navidad
• Primera parte del Tiempo Ordinario
• Tiempo de Cuaresma
• Tiempo de Pascua
• Segunda parte del Tiempo Ordinario
La Iglesia celebra en el desarrollo del año todo el misterio de Cristo (cf. SC 102).
ADVIENTO 2009
Estamos habituados a empezar el Año Litúrgico con el Adviento, como preparación a la celebración de la Navidad, esto podría hacernos pensar que la Navidad es la fiesta más importante del año. Y no es así. Es muy importante celebrar el Nacimiento del Salvador, pero la fiesta cristiana más importante es la Pascua. En ella celebramos el gran amor de Jesucristo hacia nosotros, expresado a través de su muerte y resurrección.
ADVIENTO
El Adviento es un Período de cuatro semanas, donde los cristianos preparan su corazón para la venida de Jesús.
“Adviento” significa: “venida, llegada”. Quiere celebrar la triple venida de Jesús: Jesús es el que vino (nacido de la Virgen María), el que viene (Hoy, en los signos de los tiempos), el que vendrá (con gloria, al final de la historia). Es Jesús ayer, hoy y siempre.
El Adviento consta de cuatro domingos antes del 25 de diciembre y de dos períodos: - desde el primer domingo hasta el 16 de diciembre; - desde el 17 hasta el 24 de diciembre.
El Adviento es un tiempo de alegre espera; la espera de la llegada del Señor. Por eso los cristianos escuchan en los textos y cantos palabras alusivas a la venida del Señor.
Las grandes figuras que la liturgia nos presenta es este período son:
• El profeta Isaías,
• Juan el Bautista,
• La Virgen María espera, prepara y realiza el adviento del Señor.
En Adviento se usa el color MORADO.
El tercer domingo de adviento, llamado “Gaudete” = Gozo, se utiliza el color rosado, indicando la alegría al acercarse ya el nacimiento del Señor. (Cf. Flp. 4, 4-5, usado como antífona propia de ese día: "Estad alegres en el señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca")
Además, durante este tiempo no se dice ni se canta el Gloria, pero se sigue cantando el Aleluya, antes de la proclamación ("lectura") del Evangelio.
El origen del Adviento
Así como existía un tiempo de preparación a la Pascua, surgió la idea de destinar un tiempo de preparación al Nacimiento de Jesús, manifestado al mundo como Salvador.
La palabra Adviento tiene su origen en el término latino “adventus”, que significa “venida” o “advenimiento”. Desde el principio, el Adviento es considerado un tiempo de “espera”.
En los escritos del Nuevo Testamento constatamos cómo los cristianos de los primeros siglos esperaban el regreso glorioso del Señor al final de la historia. Esta espera llegó a crear ansiedad en las comunidades cristianas, por la tardanza. San Pablo en las cartas a los Tesalonicenses calma esa ansiedad explicando a la comunidad el verdadero sentido de la esperanza cristiana: “Ustedes saben muy bien que el día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche... Pero ustedes, hermanos, no viven en la oscuridad. Por tanto, el día del Señor no debe sorprenderlos como si fuera un ladrón” (1 Tes 5,2.4). Este aspecto de espera se incorporará también a la celebración del Adviento.
En los siglos siguientes se afianzó el Adviento como “tiempo de espera”: espera del Señor en su venida histórica en su nacimiento en el portal de Belén, espera presente del Señor que viene en cada momento a nuestra vida y quiere que reconozcamos su presencia, y espera de su venida gloriosa al final de los tiempos.
Corona de Adviento
La corona del Adviento es el primer anuncio de Navidad. Está hecha de follaje verde, generalmente de ramas de pino. Su forma circular simboliza la eternidad y su color verde la esperanza y la vida. El rojo con el que se suele adornar, simboliza el amor de Dios que nos envuelve y también nuestro amor que espera con ansiedad el nacimiento del Hijo de Dios. Además de estas raíces simbólicas universales, se añade el signo cristiano de la luz como salvación: los cirios expresan la espera vigilante de Cristo Jesús como Luz y Vida. Que la Corona de Adviento nos ayude en el crecimiento de la esperanza, fomente nuestra oración en familia, nos permita recuperar el sentido del Adviento, sin adelantar la Navidad, y sea un signo que nos recuerde la necesidad de estar siempre vigilantes para el encuentro con Jesucristo vivo, el Dios que vino, que viene y que vendrá.
Es verdad que en la Navidad celebramos la venida de Cristo luz al mundo. Es el tiempo para proclamar con alegría el nacimiento del Salvador de las Naciones. Es el tiempo para exclamar con Isaías: “Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado y será llamado maravilloso consejero, Dios poderoso, Padre eterno, Príncipe de la Paz”. Pero, ¿cómo podremos apreciar la magnitud del don de Dios si no hemos dedicado tiempo a meditar sobre la oscuridad en que vive el mundo, sobre nuestra necesidad de un Salvador, sobre el anhelo de paz que tiene la humanidad?
Durante el Adviento, la liturgia debe cultivar el sentido del misterio que se celebra. Los cantos de Adviento deben resaltar la espera vigilante del Señor y las demás actitudes espirituales propias de este tiempo. Los temas y personajes claves del Adviento son: la Iglesia en vela a la espera del regreso de su Señor, la Virgen María, la mujer del primer y mejor Adviento, Juan el Bautista e Isaías, profetas que preparan el camino del Señor, los temas de la vigilia, perseverancia, esperanza porque el Señor va a venir; la conversión, la paz mesiánica, la alegría por la cercanía de su presencia entre nosotros, la Encarnación del Señor, la Virgen del Adviento.
El protagonista de las lecturas es Juan Bautista. Vamos leyendo fragmentos del evangelio en los que él se presentaba como precursor del Señor. La primera lectura, estos días, ya no tiene tanta importancia. Lo más importante es centrarse en la persona y el mensaje del Bautista, y en las actitudes de la gente ante él, y el contraste entre su misión y la del Mesías.
En Adviento-Navidad todos los cristianos hacemos memoria agradecida de Jesús, Dios hecho hombre como nosotros, y participamos de aquella esperanza del pueblo de Israel, que aguardaba la venida del Mesías. Con el sacerdote Zacarías, padre de Juan el Bautista, confesamos que “Dios ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación...” (Lc 1,68-69). Dios ha querido salvarnos desde dentro de la historia, arriesgándose hasta el extremo en la aventura de la vida.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Homenaje para ti Yani, que partiste a la casa del Padre, para todos los que luchan por la vida y le sigen dando sentido a la nuestra
ATRAVESAR LAS APARIENCIAS
( Benjamín Gonzalez Buelta)
Podemos estrechar
miles de manos,
y quedar solos,
llenos de sensaciones
en el borde de la piel.
Una sola mano,
y sentir en ella
el calor del absoluto.
Podemos recorrer
muchos caminos,
y quedar sin futuro
llenos de metros
en la planta de los pies.
Podemos dar
un solo paso,
y anticipar en él
el gozo de la meta.
Podemos mirar
muchos paisajes,
y quedar vacíos
llenos de imágenes
en la superficie del color.
Podemos contemplar
un solo horizonte,
y ver asomarse en él
la plenitud del infinito.
YANU
De este mundo has partido, para vivir en la eternidad, ahora estoy segura que feliz has de estar. Para Ti ya no hay tristeza ni llanto,estas con Dios
Se que felices y sin penas, a nosotros vernos es tu anhelo, nuestra mente y alma aun no encuentran consuelo, pero nuestra Fe nos ayuda a continuar.
Olvidarte es lo difícil,pues recordarte me es muy sencillo, te veo en cualquier lugar al cual yo miro, ya que con solo una sonrisa, al más triste dabas abrigo, tu lucha diaria nos enseño que hay que pelearla hasta el final.
ViviráS para siempre en medio de todos nosotros y en un pedazo de cada unos de nuestros corazones.
jueves, 19 de noviembre de 2009
martes, 10 de noviembre de 2009
MISA DE LA ESPERANZA 2009

El próximo sábado 21 de noviembre a las 19 horas, la comunidad diocesana celebrará la XIV Misa de la Esperanza en el Cruce Varela bajo el lema "¿Dónde está tu hermano, dónde esta tu hermana?".
Como es habitual todos los años, se espera una gran participación de los fieles de Berazategui, Florencio Varela y Quilmes. Esta Eucaristía será presidida por Mons. Luis Stöckler.
Los recaudado en las alcancías de esta Misa de la Esperanza será destinado para los “Campamentos Brocherito”.
La Misa de la Esperanza es una celebración que se hace en la Diócesis de Quilmes desde 1996. El comienzo estuvo marcado por la situación política y social del país, por los altísimos índices de desocupación, por la desazón de la gente, por la falta de horizonte.
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